dimarts, novembre 3



… No somos ángeles,

no nos caímos del cielo …


De siempre que me han llamado mucho la atención todas las creaciones que mostraban personas aladas, cual toque hadado. Tengo una especial fascinación, por las que en grandes ciudades presiden enormes edificios, en su tejado. Por encima de la ciudad y cómo una especie de guardián que puede echarse a volar en cualquier momento, pero que curiosamente pesan de sobremanera.

Descarto a las que nos muestran personas aladas con entornos oscuros e inquietantes, que si te fijas, si buscas en la red, son la mayoría. Estarán aladas pero eso de llorar sangre me parece de todo menos hadado. Que angustia.

Con los años, me he reconciliado con los ángeles enormes de algunas iglesias. Y ahora ya puedo atreverme a mirar con más detalle las tallas. Aunque confieso que en una visita a una gran y famosa iglesia portuguesa me perdí una parte de la visita ya que debía atravesar un pasillo de ángeles tamaño persona. Supera en impresión a esos pasillos de El Monasterio del Puig llenos de trajes de obispos, que por cosas que no vienen al caso, se supone debíamos atravesar para cerrar la luz y volver atravesar a oscuras para regresar a lo que eran nuestros aposentos.

Las alas, que tanto me gustan, no puedo asociarlas a imágenes de dolor o autoridades de presencia imponente. Pero no las encuentro apenas asociadas gráficamente a casi nada más. Me tendré que dar al pincel, la cámara o el collage.

Cuando he encontrado la imagen que abre este post ha sido cómo encontrar un pequeño tesoro -en el Flickr de iFrankdmx- que colecciono cuando encuentro. No puedo llevarme a casa al ángel del edificio Metrópolis de Madrid y he de conformarme con saludar al que te encuentras discretamente de cara al bajar por el Portal de l’Àngel de Barcelona. Pero sí conservo la estampa de una de las fotos que decoran la cafetería de La Ventana en San Salvador (El Salvador) que me pareció absolutamente genial y el reciente descubrimiento de uno de los grafitis de Bansky, que a mi me ha pirrado pero no aparece en su galería online…

Me pasó también con Maat, que además representa a la justicia en la cultura egipcia y se me hizo bastante más simpática que nuestra ciega-torpe-sordomuda representación de la justicia.

Las alas sin embargo, no son patrimonio de hadas, ángeles y divinidades varias. Debemos estirarlas un pelín cada día. Sacudirlas de la mierda con la que se ensucian en esta ciudad y extenderlas un pelín, en vez de rodearnos con ellas para protegernos a modo de mantita. Prueba a estirar la espalda, y prueba a echar tus hombros ligeramente hacia atrás. Repite el ejercicio varias veces… ¿no sientes nada?

dimarts, octubre 20

Bailame el agua. Úntame de amor y de otras fragancias de tu jardín secreto. Sácame de quicio. Hazme sufrir. Ponme a secar como un trapo mojado. Lléname de vida. Líbrame de mi estigma. Llámame tonto. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora. No me arrastres. No me asustes. Vete lejos pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Toca mis ojos. Nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos. Deja que te invite a un café, caliente, claro y sin azúcar, sin aliento…
(de Bailame el Agua.)


... o en ocasiones veo a Unax.

Bailame el Agua es una de mis películas preferidas dirigida por Josecho San Mateo y basada en el libro homónimo de Daniel Valdés, quien se encargó además de adaptar el guión. Hace mucho que no la re-veo, pero entre ayer y hoy ha vuelto de manera irremediable a mi cabeza. Esa que parece estar de vacaciones en momentos como ayer, cuándo me crucé a Unax Ugalde en mi trayecto habitual. Claro que en ese momento, primera hora de la mañana y con el otoño recién llegado, fué en milésimas de segundo que vi al que creí su doble, sentadico, tal cual y sin hacer nada especial. Hay que ver lo que se parece ese chico a. - me dije- y en menos de un segundo me autorespondía "rateta, ni se te ocurra girarte de nuevo a mirar a ese tipo, que además no es" y así que fue a vuelo de pájaro, y ni se me ocurrió pensar que sí. Sólo pensé que no vendría mal bajar mis niveles de imaginación y revisar a mi vuelta los ingredientes de las galletas del desayuno.

Pues bien. Hoy que ya nos han plantado el rodaje en la puerta y no en las cercanías dicen que hay un actor joven de nombre unax .... Ahora ya no hay momento observación, y ya ni falta que hace. Es una monada de niño y un recurrentemente citado en la quesera. Y es que la sonrisa de Unax Ugalde puede despertar a la teenager creo yo de casi tod@s y me emocionó tanto en Bailame el Agua que cuando le veo en pelis como Che - en la que no dice una palabra - cómo que una se alegra y suelta eso de "mira al Unax", aunque esa oportunidad debió ser breve, no recuerdo si llega a decir esta boca es mía.

Parece una persona hermética posiblemente agobiado de tener un guapo subido que de bien seguro sabe que posee. Aunque no lo conozco de nada, y cómo siempre en este blog, sólo me baso en impresiones. Creo que se ha esforzado en los últimos años por salir del papel de joven rebelde con o sin causa tendente a drogas y alcohol. Le suele pasar al que salta a la popularidad con un papel que borda. Me causaba cierta repulsión Juan Diego Botto tras Historias del Kronen y es el mismo Juan Diego Botto el que me causaba auténtica debilidad tras Silencio Roto. Pasa con las buenas actuaciones, quién no se habría llevado a Blanca Portillo a casa tras ver Volver y cambiado de esquina tras Los abrazos rotos. Jack Nicholson y Robert de Niro me dan miedo desde lo más profundo del subconsciente y que decir de Lluís Homar y el famoso "no me gusta" que oigo a menudo tras su nombre. Cómo decía José Luis Piqueras, Unax Ugalde sería el perfecto Charlie, en un inventado y acertado reparto a la española de Lost. Ugalde todavía espera el papel que le haga salir del cliché y creo que en los últimos tiempos va haciendo puntos para ello. Por lo pronto con La buena nueva de Helena Taberna, un drama histórico dónde se plantea el papel de la Iglesia en la Guerra Civil se llevó el Premio al Mejor Actor en el Festival de Valladolid (2008), entre otros premios.

Bailame el Agua, que contiene el texto que encabeza este post, no es una película juvenil al uso, sino un verdadero viaje al dolor y también a la inocencia. Hace tiempo que no la veo, porque en este momento estoy segura que quizás la vería diferente a cómo la ví entonces. Y aunque triste, respira una naturalidad y simpatía al fluir de la vida en su inicio que no podía sino ser en si misma una canción de Los Secretos, tal y cómo sabiamente contiene su Banda Sonora. Aunque de esa B.S.O, ya hemos hablado aquí anteriormente.

Ni veré a Unax, ni le buscaré para contarle. Además por lo que yo sé su paso por esta mítica calle barcelonesa, ha sido breve. "Esta Santiago Segura", m'han dit. Pues vale.

Larga vida al niño bonito del cine español (para los ratones, por lo menos) por ahora diría que pronto le veremos de nuevo. En la pantalla. A ver qué.



dilluns, octubre 19


Tú y yo muchacha estamos hechos de nubes
pero ¿quién nos ata?
Dame la mano y vamos a sentarnos
bajo cualquier estatua
que es tiempo de vivir y de soñar y de creer
que tiene que llover
a cántaros.


Estamos amasados con libertad, muchacha,
pero ¿quién nos ata?
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio

preparada tu marcha.
Hay que doler de la vida hasta creer
que tiene que llover
a cántaros.


Ellos seguirán dormidos
en sus cuentas corrientes de seguridad.
Planearán vender la vida y la muerte y la paz.
¿Le pongo diez metros, en cómodos plazos, de felicidad?
Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian
que la siesta se acaba

y que una lluvia fuerte sin bioenzimas, claro,
limpiará nuestra casa.


Hay que doler de la vida hasta creer
que tiene que llover
a cántaros.


A cántaros. Pablo Guerrero



dimarts, octubre 13


Perdido en mi habitación, busco en el cajón alguna pastilla... el triunfador social II

El 50% de la población dice que necesita relajarse, si sumamos el porcentaje de los que pensamos que deben hacerlo aunque nunca lo admitirían, el resultado es .... oh sopresa! ¿tod@s?
Las encuestas de los usos del tiempo también dan datos curiosos, ya que no hay modern@ -hombr@ contemporáneo- que se preste a tener un espacio en blanco. No habrá en mucho tiempo nada más reparador que un buen paseo, una improvisación, un sofá. O simplemente, más que vivir despacio vivir consciente.
Me espanta cuando alguien me dice "que suerte tienes que estás muy ocupad@" y hay casos exagerados: recientemente recibimos una visita en la quesera de alguien que afirmó pretender sacarse 5 títulos en este curso. Uno de ellos de profe de Yoga. La tensión que transmitía ...

A veces, echo de menos las sillas en las puertas, que aún he alcanzado a ver en las calles de algunas ciudades. Ya ves que cosas.
Busco un sitio dónde el tiempo pase más despacio o la gente valore el estar.

El auge del new age creo que no responde más que a una sencilla llamada de la necesidad, que parece que no podamos formular con naturalidad de pasar mas ratos con nosotros mismos, o de estar simplemente estar con los demás. ¿Necesitamos teñirlo de mil cosas? ¿Necesitamos tener una buena excusa? Abrimos gimnasios, porque necesitamos mover el cuerpo para equilibrar, antes no estaba, la vida, hacía moverse a la gente en trabajos activos, eso se ha perdido y hemos comercializado la actividad física. Y todo esto no tiene porque ser malo, seguimos vivos y algo nos dice que por aquí no es. Buscamos equilibrio.

¿Qué haces tu para relajarte?
¿Eres la excepción y no necesitas hacerlo?



diumenge, octubre 11



Los movimientos de mi corazón
se rigen por la dulce sugestión
de la mirada, de la vibración
y no por las palabras de tu boca (...).



Almudena Grandes

Hace bastantes posts que hablé de El corazón helado, un libro que me gustó mucho. Tanto que enlacé con otro de la misma autora, con similar resultado. A lo largo del tiempo me han gustado tres de tres de los que han caído en mis manos. Quizás cambie de opinión, y resulte ser cíclica cómo Isabel Allende, que tan pronto entusiasma cómo empiezas a pasar páginas del siguiente en plan "por qué, por qué por qué" aunque en su caso, cuando atina acierta de tal modo, que se le perdona. Dice la rateta gran, que no le sorprende que me entusiasme la Grandes, porque es una rollera, "desde el cariño te lo digo" puntualiza. Y lo peor que es que seguramente tiene razón.

Dice la wikipedia que en sus novelas muestra con técnicas realistas e introspección psicológica la vida cotidiana de personajes del último cuarto del S.XX y principios del XXI (y lo que te rondaré morena). Le persiguen varias polémicas por argumentos que seguramente no son mas que jocosos y muy sacados de contexto y a mi me da la sensación de que es una tia bastante libre.

Lo tienes claro si piensas que es tan fácil, hacerme un traje sin tomar las medidas a las curvas que dibujan los contornos de mi ser (...).

Ya su aparición literaria vino marcada por ahí, de Las edades de Lulú -libro con el irrumpió en escena- sin embargo su obra no discurre en una única línea narrativa. Vinieron muchas otras novelas y artículos en prensa, contrario a lo que se podría haber esperado: una autora estrictamente de novela erótica, dado el éxito de ésta, traducida a 99 idiomas. Sin embargo, su primera novela es la excepción y sus historias son variadas.

No me repetiré con la foto político/social de la España no tan helada de el corazón ídem. Pero, ahora, que he acabado Atlas de Geografía Humana, si se acentúa mi pánico de ser vete tu a saber si una potencial lectora de Corín Tellado (cosa que no pienso auto investigar). De todos modos, me gusta cómo clava los perfiles, cómo sabe pintar con dulzura y sin que parezca dulce perfiles que al trato le resultarían a un@ de lo mas antipátic@, y sin embargo tiene la mujer la aguja fina y acabas en cuarenta embolaos y cuarenta mentes siguiendo sus palabras. No carentes de juicio, ni ganas.

Algunos listos pensarán aquí, "de mística va es por el mundo", pero es el cuerpo la condensación de neuras, alimentos y pasiones (...).

Una de las cosas que más me llama la atención, es cómo es capaz de añadir entre algunos de sus personajes - obviamente, no en todos, ni siquiera en la mayoría - el elemento sexual como determinante. Un elemento, que en algunos casos explica muchos comportamientos. Saber contarlo cómo lo cuenta ella, huyendo de la excepcionalidad y el monocromo, es un arte.

Mujeres obsesivas, mujeres "equilibradas", normalidad y sustos varios se esconden en sus libros. Hombres listos y hombres desorientados, mujeres desorientadas y mujeres listas, personajes que se creen muy listos, hasta que se cruzan con alguien mas listo que ellos, hombres obsesivos, vulgares -y "vulgaras", comerciales, afectos y rencores, amistad y familía.
Me gusta cómo lo cuenta todo.


La he mezclado con Nacho Cano. Me ha parecido que le iba.


dimecres, octubre 7



Desde que el jueves pasado vi 1984, en teatro interpretada por The Actor's Gang y dirigida por Tim Robbins ha sido inevitable ver al ojo que todo lo ve en cualquier cosa, en cualquier lugar. La primera -en la frente- fue a la mañana siguiente abriendo Facebook y su sociable pregunta ¿en que estás pensando?. Literalmente escuchada en la obra unas horas antes, formulada con insistencia e intimidación por esa policía del pensamiento encargada de que nadie se desvíe del buen camino. Recuerda que los pecados, de toda la vida que son por palabra, obra, omisión o pensamiento. No hace falta aclarar, que no pienso que FB sea un GH. Sólo una herramienta y tu eres el último responsable de lo que publicas, aunque a eso iremos luego: la libertad siempre viene desde dentro. No tardamos en encontrar un segundo caso que me devolvió a la obra. Festival de Sitges, en la sala, antes de la emisión de la película se nos informa que una famosa marca de helados va a estar fotografiando al público durante la emisión "para encontrar la mejor cara de susto y ganar un premio". Un detalle que nos lo dijeran ya dentro y acomodados. De todos es sabido, que es lo mas normal fotografiar a la gente en la oscuridad de la sala. Un momento, que quizás porque para mi se asemeja secretamente a un ritual, me parece del todo íntimo, y eso que no soy la persona precisamente mas pudorosa del planeta.

George Orwell publicó 1.984 en 1.949. La experiencia, la observación, su militancia política y la vida misma le habían enseñado las caras mas feas -si es que tienen alguna bonita- del fascismo en todos los sentidos. Las dictaduras, el control, la falta de libertad y el terror del pensamiento único -fuera el que fuera- es uno de los caballos de Troya en su obra. Y por supuesto la defensa de la libertad -intrínsecamente ligada a la dignidad de la persona- fue uno de sus motores.

Leí que Tim Robbins no salía de su sorpresa -y estaba encantado- cuando, habiendo programado ya la representación de 1.984 en el Poliorama, supo que era en ese mismo tejado donde estuvo Orwell, en las filas del P.O.U.M defendiendo la república: legítima y democrática, parece que haya que recordarlo constantemente. Una afortunada, o desafortunada coincidencia. Desafortunada porque la guerra nunca fué ni será buena y porque 1.984 sigue teniendo vigencia.


La llegada de la obra de teatro a Barcelona ha venido acompañada de una campaña que planteaba el control al que se nos somete en nombre de la seguridad. Te recomiendo que visites la web y prestes especial atención a los testimonios recogidos en Barcelona sobre las cámaras existentes en Ciutat Vella. Que cómo todo el mundo sabe, ahuyentan a todos los delincuentes que sólo tienen que ponerse en la otra esquina. Contaron después que en Estados Unidos son utilizadas por los grupos musicales y compañías de teatro para hacerse ver, posiblemente para deleite de los seguratas. Me encanta esa parte de las personas, que siempre sabemos sacarle cosas buenas a todo, mal se diga que la humanidad es lo peor ¡qué va!. Son las dos caras de la misma moneda.

La representación fue sublime. Todo parecido con la realidad es algo más que una coincidencia y tiene puntos muy buenos, cómo empezar el interrogatorio a ritmo de Whitney Houston: i always love you ...., lema de manipulaciones y controles varios. ¡Ay de esos líderes actuales e históricos vistos como los padres de la nación x, a o z!. Ante un escenario sencillo y con actores más que polivalentes, que te llevaban del presente al pasado y cambiaban de personaje y de registro sin que pareciera que se les movía una pestaña, pusieron a toda la sala en pie.

Un regalo el debate posterior, con actores y director - que quien más quien menos, ya sabe que -mas bien más- yo quiero a Tim Robbins, después de a mi padre y a Súper Ratón, entiéndase . Y es que la belleza, cómo la libertad va de dentro hacía fuera. Dejando por un momento a un lado, esa fanscinación -de la que no me avergüenzo- decir que se habló mucho y bien. Alguien del público quiso saber "que ya sabía que aquí en Europa -mítica por su defensa de los derechos humanos y contra la guerra que están todos en Europa,-pues que la gente le iba a aplaudir mucho mucho pero que qué tal el público en Estados Unidos" "Nosotros somos estadounidenses - recordaron- y el público que hemos encontrado aquí es igual que allí. Hay gente defendiendo los derechos civiles en todos lados, gente sensibilizada en todos lados". Y de hecho nos contaron que 1984 es lectura obligatoria en la educación secundaria.

Tim Robbins -siempre mitad niño- no me dió un rollo muy diferente a lo que imaginaba. Observaba a la gente a la que tenía la ocasión, cuando estaba hablando alguno de sus compañeros por ejemplo. Y fue muy claro en varios aspectos, como preguntar por qué la mayoría de preguntas versaban sobre Bush, obvio que Bush fue terrible pero el tema es mucho mayor. No importa los instrumentos, una sociedad se controla desde el miedo. Desde el espacio cedido a control ajeno. La libertad empieza por uno mismo y el peor enemigo no es un gobierno, no es una estrategia, ni un GH, el peor peligro es la autocensura.





















I love him. Nada mas que decir.

dissabte, setembre 26





... a veces habla con fantasmas, de cuyo nombre se olvidó.

Las fotos que se pueden ver todavía - hasta el día 27, en el MNAC- hechas por Robert Capa y Gerda Taro, no nos muestran imagenes diferentes - bueno Gerda, sí, ahora explicaré eso- a las que inundan nuestros periódicos cada día. Robert Capa fue un excelente, genial, reportero fotográfico en la guerra. Y es seguro, que hay muchos "Roberts Capas" y Gerdas Taro por descubrir. Siguieron entre otras cosas, la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial nos dejaron una obra en imágenes que cuentan mucho y son excelentes joyas gráficas.

...¿cómo esperas ganar sin ellos las batallas que anteriormente perdieron?

No puedo desvelar mucho, porque vale la pena ir y indagar en detalles, de algunas fotos famosísimas. Gerda Taro compartió con Capa una época de su vida, y sus fotos han sido un descubrimiento para mí captando expresiones y dinámicas dignas de reflejar las relaciones humanas, las cotidianedades que también había y también crudas realidades de los conflictos.

Fueron dos artistas comprometidos y Gerda murió en la España de la Guerra Civil. Eran MUY jóvenes y es fácil captar a que velocidad se movía su pensamiento respecto a todo lo que estaban viendo, viviendo y fotografiando.

No pérderselo y si es así, indagar en su obra desde luego no será tiempo perdido.

" Y lee escritos en los muros, gritos contra los que luchó. Y personajes de rostro oscuro, que le inculcaron el terror ..."